Un  lugar de incalculable valor histórico un castillo gótico del siglo XV, cuenta incluso con una iglesia renacentista que conserva la policromía original, pero sobre todo por el legado espiritual. Fue un convento dominico y aún hoy es un complejo arquitectónico totalmente aislado donde se respira paz. Es un lugar que facilita la practica de meditación o mindfullness en el interior de sus gruesos muros y los paseos conscientes por el claustro. Reúne todos los ingredientes del verdadero lujo, alojarse en un Monumento Nacional y Bien de interés cultural, unido a la comodidad, la sencillez y la calma.

Está totalmente alejado del ruido en un entorno boscoso que es una maravilla. Cubo de la Sierra es la población (minúscula) más cercana (aproximadamente unos dos kilómetros). 

Durante todo el fin de semana se sigue un programa que se adapta a cada uno de nuestros huéspedes. Seguimos una alimentación Ayurveda diseñada para depurar el cuerpo físico, psíquico y emocional.

Esta limpieza o detox que además está muy rica (uno de los platos principales es el kitchari, tan completo y nutritivo para un adulto como la leche materna para un bebé) es de gran ayuda tanto en la practica de meditación como de yoga además de calmar el cuerpo y la mente. Por la mañana se comienza el día con una clase de meditación, seguida de un desayuno y después otra clase de yoga y pranayama hasta el almuerzo. Por la tarde proponemos una siesta en los confortables dormitorios o frente al fuego de la chimenea. Es también un momento adecuado para disfrutar del masaje ayurveda, pasear y conocer el entorno natural o arquitectónico o profundizar en la técnica de mindfullness.  A eso de las 8 llega la cena y tras ella la ultima sesión de meditación del día, el mejor antídoto contra el insomnio. El descanso es sagrado en el castillo. Durante todo el fin de semana nuestro equipo titulado acompañará a nuestros huéspedes en el aprendizaje de la técnica mindfullness si así lo desean. Los resultados son únicamente beneficios para la salud psíquica, anímica y física de nuestros huéspedes y un claro aumento de la energía, la calma y por tanto el bienestar de cada persona.

La periodicidad de estos encuentros es una vez al mes y en diciembre hemos elegido estas fechas 27,28,29 para desarrollar un detox tras los excesos navideños y coger fuerzas para comenzar un año en equilibrio. El carácter terapéutico del yoga Iyengar hace que cualquier persona pueda practicarlo independientemente de su nivel de práctica. Es sin duda el momento perfecto para cambiar de hábitos con conciencia.

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